Autos que se consagraron con James Dean

El Mercury Coupé 1949 y el Porsche 550 Spyder se volvieron como la manzana prohibida.


 

Por Javier Noriega.

 

 

Estar a bordo de uno de los dos autos que James Dean condujo antes y después de la película Rebelde sin causa sería un verdadero honor. Claro que para eso habría que olvidarse de los mitos y leyendas que se tejieron alrededor de uno de ellos: el ‘Pequeño bastardo’.

 

En la cinta de 1955, que consagró a Dean como ícono juvenil de la rebeldía, aparece el primer modelo para la tercera generación del Mercury, una marca que tuvo vigencia hasta 1951.

 

 

Ese auto era común en aquella época, pero cuando acompañó a Jim Stark (James Dean) en sus hazañas se volvió genial por asociación. Eso hizo que muchos quisieran tenerlo. Como no, si con esa máquina conquistó a la despampanante Judy (Natalie Wood).

 

 

Más allá de la trama que narra el conflicto que viven Stark y sus amigos a nivel familiar y social, la singular historia permite conocer un poco de la cultura automotriz que había en Los Ángeles (EE. UU.).

 

Además, cómo el Mercury 1949 se volvió uno de los autos más deseados de la Ford, especialmente los de la versión Club Coupé, que era la variedad más económica y popular.

 

Ese ejemplar escondía un verdadero tesoro bajo el capó, pues estaba armado con el famoso motor V8 flathead, que le daba una potencia por encima de los 110 caballos de fuerza.

 

A eso se sumaban los ‘hotrodders’ y sus modificaciones que lo hacían uno de los bólidos más rápidos y potentes de los cincuenta.

En la película hay una dramática escena en la que dos adolescentes compiten en una carrera hacia el precipicio. El último que salte del coche, antes de que este caiga, gana. Jim Stark logra salir del vehículo, pero su oponente se queda atorado y muere.

 

Viviendo a mil

 

La vida de James Dean también estuvo marcada por uno de los autos que más leyendas y mitos ha despertado: el Porsche 550 Spyder al que apodó como Pequeño Bastardo (Little Bastard) y en el que murió el 30 de septiembre de 1955.

 

 

Tras esa tragedia, que ocurrió en el cruce de las carreteras estatales 466 y 41 de California, circularon muchas historias. Cada una de estas involucraban a las partes que supuestamente fueron rescatadas y reutilizadas en otros carros, llevando consigo una poderosa maldición que resultaba en accidentes y hasta la muerte de sus ocupantes.

 

Aunque esas teorías dieron pie a narraciones de suspenso y fatalidad, la verdad es que Dean, quien era actor y corredor profesional de autos, lo usó para vivir su vida a mil por hora.

 

 

De hecho, se dice que el día en que se estrelló contra otro carro fue multado por circular a 150 kilómetros por hora en una zona limitada a 89.

Luego de esto, el Pequeño Bastardo, que era una de las 90 unidades fabricadas por Porsche entre 1953 y 1956, se convirtió en un mito, pero el siniestro se habría debido a la imprudencia de su ocupante.

 

 

Aceleradas

 

James Dean compró el Porsche durante el rodaje de la película Gigante, para competir en Salinas.

 

El auto fue modificado por George Barris, quien también hizo el primer Batmobil y el Munster Koach de La Familia Monster.

 

13 días antes de su muerte, el actor hizo un spot televisivo para concienciar sobre la importancia de ser prudente al volante.

 

135 views

Leave a reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *