El toro furioso que conquistó el cine

Los modelos de Lamborghini han sido protagonistas de grandes cintas.


Por Javier Noriega

 

Si alguien tuviera la oportunidad de mirar la historia a través del retrovisor de un Lamborghini, enseguida se daría cuenta de que este es un personaje al que no solo se puede describir como veloz.

 

Sí, el toro furioso, más que un auto, es todo un protagonista. Un día puede estar junto al mejor boxeador que ha visto el cine o ser el fiel compañero de un superhéroe. También puede tener un espíritu aventurero, complementar a un comediante como Burt Reynolds y hasta unir sus puños y transformarse en un poderoso robot.

 

Por toda esa versatilidad, este galán italiano es uno de los consentidos del cine. Incluso, es posible afirmar que tiene su propio salón de la fama.

 

El más famoso

 

Uno de los más legendarios de la lista es el Miura P400 naranja que saltó a la fama en The Italian Job (1969), cuando sufre un aparatoso y fatal accidente luego de una memorable secuencia en la que viaja a toda madre por el paso de San Bernardo, en medio de la nieve, mientras se escucha la melodía ‘On Days Like These’ de Matt Monro. Por cierto, si buscan esa canción en YouTube pueden revivir esa inolvidable escena.

Unos años más tarde, en Los locos de Cannonball, una película en la que las carreras ilegales retrataban parte de la vida de los Estados Unidos, apareció el Countach negro que pilotaban Jill Rivers (Adrienne Barbeau) y Marcia Thatcher (Tara Buckman).

 

Ese vehículo se robó las miradas de todos, logrando que el súper deportivo de lujo se convirtiera en un ícono de la cultura pop. Seguro fue por eso y por su furia que Sylvester Stallone escogió a un Jalpa para que estuviera en su esquina cuando hizo Rocky IV.

Con sus formas de Murciélago y Aventator, el ‘Lambo’ también fue la armadura que protegió a Bruce Wayne (Christian Bale), cuando no usaba el traje de Batman.

 

Un huracán

Otro que pasó como un rayo por la gran pantalla, pero que se quedó grabado en la retina de todos fue el Huracán Coupé que pilotaba Benedict Cumberbatch antes de adentrarse en el mundo místico que lo convirtió en el fabuloso Doctor Strange.

 

Si de acción se trata, ninguno como el todoterreno LM002 que usó el enemigo de Dominic Toretto en la cuarta entrega de Rápidos y Furiosos. Esa rareza también es un toro furioso que se luce dentro y fuera de las carreteras.

 

 

Claro que también podemos hablar de modelos muy veloces como el Sesto Elemento al que se le hizo poca justicia en la película Need for Speed, donde compartió pantalla con otros grandes como el Koenigsegg Agera R, el GTA Spano, el Ford Mustang GT o el Bugatti Veyron Super Sport.

 

Finalmente, cuando pensamos que la marca nos dejaría madurar, aparece el imponente Centenario gris y naranja que se transforma en un robot de la película Transformers, el último caballero. Así, solo se puede pedir que la vida sea Veloce come il Vento o viajar en un Gallardo como el que aparece en la cinta italiana Bar Sport.

 

Historia

Los autos que llevan el símbolo del toro furioso nacieron gracias al ingenio de Ferruccio Lamborghini, quien inicialmente fundó una fábrica de tractores.

Con la visión de dar competencia a Ferrari, en 1963, fundó la sociedad Automobili Ferruccio Lamborghini.  Adquirió un terreno en Sant’Agata Bolognese, a unos 25 kilómetros de Bolonia, para construir la fábrica en la que nació el 350 GTV, que era verdadera una obra maestra. Luego, aparecieron los modelos 350 GT, 400 GT y la evolución de este extravagante y poderoso auto continúa hasta la actualidad.

 

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