El grunge, un movimiento que sacudió la música

Los inicios de grunge se sitúan en la década de 1980 en los géneros musicales como el punk y el hard rock.


 

Por Christian García Mateus.

 

Han pasado ya casi 30 años desde que esta música y estilo se convirtió en el referente de una generación. Por supuesto, no somos, más bien no éramos jóvenes de Seattle o Estados Unidos; sin embargo, estábamos en plena adolescencia atravesando una etapa de redescubrimiento.

 

La música, en especial el rock, acompañaban desde antes y con otros géneros esa efervescencia de nuestras vidas. Pero nada como esto. Era nuestra música, no la de nuestros padres, tíos o maestros. Nos pertenecía y era capaz de identificarnos.

 

Kurt, Chris, Eddie, Scott y Layne son los primeros nombres que vienen a mí cuando se menciona el grunge, aquel episodio de la historia musical que no era una moda, aunque vino con una; quizá una contramoda, porque no era para verse bien, sino para sentirse bien y libre.

 

Coincidencia o no, justo en esos tiempos (década de los 90) tuvimos la oportunidad de ver MTV en señal abierta, ¡en su mejor época! Cuando transmitía excelentes espacios musicales y otros programas muy particulares e inolvidables.

Para los nostálgicos, solo mencionaré Headbangers, Los 10 más pedidos, Oddities, Aeon Flux, Beavis and Butthead, Ren & Stimpy y un largo etcétera. La programación musical era incomparable y buena parte de esta incluía el buen grunge.

 

Esta palabra en inglés significa sucio, mugriento, también puede entenderse como desaliñado. Y es quizá este el aspecto que lo definió musicalmente como un subgénero del rock caracterizado por guitarras distorsionadas, una batería fuerte y marcada, voces guturales y -más que nada- letras llenas de frustración, decepción, depresión y apatía.

 

Los entendidos sitúan sus raíces en la década de 1980 en géneros como el punk y el hard rock, entre otros. Además, se habla de una ruptura con el glam rock, que se destacaba por la estética, tanto en el aspecto visual de las bandas como el virtuosismo en la interpretación.

 

Frente a eso, el grunge surgiría como la nueva expresión juvenil en busca de un sonido que los identifique.

 

Una propuesta inmortal

 

Algunos aún tenemos en nuestros guardarropas abundantes camisas de ‘cuadritos’ y preferimos vestir camisetas. Un detalle, nada más; porque lo principal es que más de treinta años después seguimos escuchando, aunque sea en nuestra mente, ¡vaya canciones!

 

Creo que mucha de esa preferencia se nos quedó de aquella época y nos acompañará hasta el último de nuestros días, estoy seguro de eso. Y es que seguimos extrañando a Cobain, Cornell, Weiland y Staley a pesar de que nos dejaron su música. Vedder sigue aquí, afortunadamente.

Recapitulando, la primera referencia al término grunge estaría en Mark Arm, quien lo usaba para describir despectivamente la música de su grupo Mr. Epp and the Calculations. Luego, Bruce Pavitt, fundador del sello musical Sub Pop, popularizó el término y promocionó a bandas como Nirvana, Soundgarden y Green River. Era 1987.

 

Vale recordar que aquella etiqueta no era del agrado de todos sus exponentes, si bien cadenas como MTV o las revistas de música ya la empleaban comúnmente. Por ejemplo, Stone Gossard y Ben Shepherd, de Pearl Jam y Soundgarden respectivamente, despreciaban esa palabra.

 

Los Melvins, formada alrededor de 1983, es considerada como inspiración del grunge. A finales de los 80 y principios de los 90 sucedieron importantes intercambios entre grupos de Seattle, que significaron su consolidación o desaparición.

 

De igual manera, otras bandas fuera de la ciudad estadounidense también fueron consideradas en el movimiento, a pesar de los detractores. Nombres como la californiana Stone Temple Pilots, la inglesa Bush y la australiana Silverchair son buenos ejemplos.

 

Sería grandioso contar la historia de todas las agrupaciones y sus integrantes, pero como reza la frase “por sus obras los conoceréis”, apuntaremos más bien a recordar los nombres más insignes, los discos y los temas que podrían tocar los nervios de la nostalgia para muchos.

 

Antes de eso, cabe mencionar que hacia mediados de los 90 se ubica el declive del grunge con sucesos lamentables como la muerte de Kurt Cobain en 1994, las últimas presentaciones de Alice in Chains con Layne Staley como vocalista en 1996 y la presentación del último álbum de de Soundgarden, considerada como el fin del movimiento de Seattle.

 

Nombres imperdibles

 

Como señalé, esta es una propuesta nostálgica, pero también esperanzadora porque nos encantaría despertar la curiosidad y el gusto por esta música, que sigue siendo nuestra, aunque no seamos gringos ni hablemos inglés “fluidito”.

 

Soundgarden (1984-1997, 2010-2019), Superunknown (1994), ‘Black Hole Sun’.

 

Nirvana (1987-1994), Nevermind (1991), ‘Smells Like Teen Spirit’.

 

Alice in Chains (1987-2002, 2005-presente), Facelift (1990), ‘Man in the Box’.

 

Stone Temple Pilots (1989-2002, 2008-presente), Core (1992), ‘Interstate Love Song).

 

Pearl Jam (1990-presente), Ten, ‘Alive’.

 

Bush (1992-2002, 2010-presente), Sixteen Stone (1994), ‘Everything Zen’.

Foto de Gavin ROSSDALE y BUSH. (Mick Hutson/Redferns)

 

Silverchair (1992-2011), Frogstomp (1995), ‘Pure Massacre’.

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