Demos una vuelta en el batimóvil

Autos realistas, futuristas y aun tanques blindados han acompañado al Caballero de la Noche.


Por Javier Noriega.

 

 

Entrar a la mansión Wayne no fue tan difícil. Eso porque ahora está a cargo de Robert Pattinson. Lo realmente complicado fue encontrar la combinación de notas en el piano de 88 teclas que dejó programando Christian Bale -en la mejor trilogía de Batman- y entrar a la baticueva.

 

Luego de millones de intentos, recurrí al teléfono y llamé a los ingeniosos guionistas que contrató Christopher Nolan. Ellos me confirmaron los intervalos armónicos para abrir la puerta secreta: Do y Re en la sexta octava, Sol y La en la quinta, y Do y Do en la sexta octava del piano. Si le cuentan al Guasón, me moriré de la risa.

 

Gracias a esa licencia, logré infiltrarme en la cochera y echar un vistazo a todos los modelos que ha conducido a lo largo de la historia. También me di cuenta de que su nuevo auto traerá algunas sorpresas.

 

Pinta retro

 

Mientras vagabundeaba por la baticueva, con un disfraz ‘chimbo’ que conseguí a última hora, pensaba que los dibujantes de historietas, los cineastas y los productores de televisión siempre nos han sorprendido presentándonos autos futuristas, muy bien armados y tan singulares que es muy difícil, por no decir imposible, encontrarlos rodando en las calles.

 

Esta ocasión, sin embargo, parece que las cosas serán un poco distintas. La razón es que el director Matt Reeves y el artista James Frost le apostarán a un modelito más mundano y quizás muchos fanáticos podrán tener una versión similar en su cochera.

El batimóvil de Frost, quien ha mostrado sus creaciones en películas como King Kong, Jurassic World, Thor, Star Trek, Mission Impossible, y Batman v Superman: Dawn of Justice, tiene una pinta muy retro. Se podría decir que es un ‘muscle car’ rescatado de los sesentas o setentas. Su carrocería luce como la de un Dodge Charger y también tiene un aire de un V8 muy al estilo del Interceptor de Mad Max, pero en la parte trasera tiene un motor central y otros elementos que sí se han visto en otros carros del encapuchado.

 

Más realista

 

 

Muchos críticos ya dicen que el auto se ve austero y poco atractivo, pero a mí me parece más realista. De hecho, es como si volviera a sus verdaderos orígenes. En 1943, por ejemplo, Batman llegó a la televisión con una serie de poco presupuesto y el multimillonario Bruce Wayne tuvo que conducir un Cadillac Series 75 Convertible de 1939. Para 1949, cuando llegó la serie Batman y Robin, los héroes se movilizaban por Ciudad Gótica en un elegante Mercury Convertible 1949.

 

Punto de quiebre

Esos grandes autos, que personalmente valoro como verdaderas joyas automotrices, fueron reemplazados por el Lincoln Futura de 1955, el cual es considerado el primer batimóvil en todo el sentido de la palabra. El vehículo de cinco metros de largo, que portaba un motor V8 de 6.0 litros y una caja automática de 3 velocidades, contaba con un radar, un teléfono, una computadora y disparaba un láser. Era como una nave espacial para la época, pero hasta ahí se podría decir que era realista.

 

Eso cambió en 1989, cuando apareció el modelo de Tim Burton con una gran turbina de Jet en la parte frontal. Lo que pocos saben es que bajo esa incomparable creación se escondía un Chevrolet Impala con motor Chevy V8. Claro que a eso había que sumarle la imponente carrocería y un arsenal compuesto por dispensadores de aceite y humo, dos ametralladoras y un mecanismo que era capaz de levantar el coche y girarlo 180°.

 

Muy exagerados

 

 

Aunque la película Batman Forever de Joel Schumacher fue muy mala, al igual que los actores que dieron vida al dúo dinámico, hay que reconocer que el batimóvil con luces de neón y alerones gigantes era muy vistoso y escondía un poderoso motor Chevrolet 350 ZZ3 con 345 caballos de potencia. Algo similar se puede decir de la cinta Batman y Robin (1997), cuando tuvo el mismo motor, pero los alerones más grandes.

 

Un nuevo comienzo

 

 

Cuando todo indicaba que el próximo batimóvil tendría que ser un auto concepto muy futurista, apareció en escena el buen Christopher Nolan, quien trajo al mundo una versión más robusta y deportiva con un motor a reacción en la parte trasera.

 

En Batman v Superman (2016), los diseñadores quisieron rendirle tributo a la creación de Tim Burton, pero le pusieron más músculos mecánicos, para que luciera como un tanque. No podía ser de otra manera, pues ese batimóvil debía superar al de Nolan.  Quizá por eso le pusieron ametralladoras gemelas frontales retráctiles calibre 50, en lugar de la turbina jet en la parte frontal

 

Nada es demasiado para movilizar al héroe que desborda tenacidad e inteligencia, además de una aparentemente inagotable fortuna.

 

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